Este fenómeno, que se ha registrado en Las Salinas de Cabo de Gata, representa un nuevo desafío para la fauna de la región. La falta de agua en este humedal, vital para numerosas especies, ha llevado a que una parte significativa de la población de flamencos busque otros hábitats.
La situación subraya la vulnerabilidad de estos ecosistemas ante los cambios ambientales y la necesidad de implementar medidas que garanticen la conservación de la biodiversidad en zonas protegidas como el Parque Natural de Cabo de Gata-Níjar.




