Una operación conjunta entre la Policía Nacional y la Guardia Civil, en colaboración con Europol, ha logrado desmantelar una red internacional que operaba en la provincia de Almería. La intervención policial ha culminado con la detención de nueve individuos tras diez registros realizados en puntos clave de la costa andaluza, asestando un duro golpe a las finanzas de las mafias que organizan travesías marítimas clandestinas en el Mediterráneo.
La organización criminal, además de facilitar la inmigración irregular, se dedicaba al narcotráfico y gestionaba de forma continua el tráfico humano. Sus actividades incluían la interlocución en origen, la organización de las travesías y el suministro de combustible a embarcaciones rápidas tipo Go-Fast, conocido como «petaqueo». Se estima que la red proveyó más de 50.000 litros de combustible a estas lanchas.
La banda también ofrecía servicios logísticos como «estaciones de servicio y talleres esporádicos», proporcionando víveres, ropa, piezas mecánicas y relevos de patrones en alta mar. El cabecilla principal de la trama acumuló un patrimonio superior a los 500.000 euros en un solo año, utilizando una empresa instrumental y testaferros para adquirir inmuebles y vehículos de lujo.
Los registros policiales se llevaron a cabo en propiedades situadas en Almería, Roquetas de Mar, Vícar y Adra, que servían como centros de operaciones logísticas. En estas bases se almacenaban motores y se habilitaban espacios para el descanso oculto de los patrones de las embarcaciones.
Durante el operativo se intervinieron 43.000 euros en efectivo, 61 kilos de hachís, dos embarcaciones de gran tamaño, documentación falsa, 30 vehículos y tres potentes motores náuticos de 425 caballos de fuerza. La Sección de Instrucción del Tribunal de Instancia Número 3 de Almería y la Fiscalía han decretado prisión provisional para tres de los detenidos, mientras la investigación continúa abierta para el resto de implicados.




