La escuadra rojiblanca, que jugará en la categoría de bronce del fútbol español la próxima temporada, vivió una jornada emotiva en la capital almeriense. La celebración se llevó a cabo tras la incomparecencia del equipo rival, la SD Nueva Montaña, en el encuentro programado.
El evento comenzó con un pasillo de honor para las jugadoras, presentado por el coordinador de la Fundación UDA. Posteriormente, se unieron al terreno de juego los integrantes del cuerpo técnico y las capitanas del equipo, quienes portaron el título liguero.
“"Tenemos ese sabor agridulce por no disputar el partido, pero estamos muy contentas de lograr el ascenso a Segunda Federación. Queríamos despedirnos con nuestra gente después de un año muy bonito. Era la guinda del pastel, pero no ha sido posible."
Durante la celebración, se entonaron cánticos y el himno del Almería, así como otras canciones populares. La capitana del equipo expresó el orgullo por el ascenso, aunque lamentó no haber podido disputar el último partido ante su afición. Destacó que la temporada ha sido un “reto muy bonito” y un “año para enmarcar”.
“"El cómo es lo de menos porque esto es un trabajo de todo el año. Desde el principio sabíamos que el objetivo era el ascenso y se ha conseguido, que era lo que queríamos todas. Estoy muy contento por las jugadoras."
El entrenador del equipo también compartió su satisfacción por el logro, enfatizando que el ascenso es el resultado de un esfuerzo colectivo a lo largo de toda la temporada. Subrayó la importancia de la regularidad del equipo, que solo sufrió una derrota, y anticipó que la próxima campaña presentará desafíos mayores.