El pasado 20 de abril, la Península Ibérica experimentó un episodio climático inusual, con temperaturas que llegaron a situarse hasta 14 grados por encima de la media histórica. En Almería, esta situación fue generalizada, sin apenas zonas donde el calor extremo diera tregua.
Aunque en áreas como la capital, el Poniente y el Levante Almeriense el aumento fue de entre 2 y 4 grados sobre lo habitual, en el resto de la provincia las máximas superaron en siete grados la media histórica. Esta tendencia no es un hecho aislado, ya que los datos de las últimas semanas confirman un escenario de calor más propio del verano que de la primavera.
“"Esto ya se ha convertido en algo normal: que siempre tengamos temperaturas por encima de lo que corresponde."
Un ejemplo de esta situación se vivió en la estación meteorológica del Aeropuerto de Almería, donde el 10 de abril se batió el récord histórico de la temperatura mínima más alta para este mes, alcanzando los 23,3°C. En municipios como Albox y la comarca del Valle del Almanzora, los termómetros han rozado los 30°C de forma recurrente.
Según el responsable del Observatorio del Almanzora, la clave no reside solo en el aumento de los grados, sino en la rapidez con la que se suceden estos fenómenos. La estadística muestra una reducción drástica en los intervalos de tiempo entre un récord y el siguiente, indicando que el cambio climático se está acelerando de manera significativa.
La comunidad científica relaciona esta tendencia con la combinación del calentamiento global y la influencia del fenómeno de El Niño en el océano Pacífico. Este evento climático sugiere que el próximo verano en el hemisferio norte podría ser "anormalmente cálido", prolongando la racha de temperaturas extremas que ya se perciben en este mes de abril.




