Durante años, Almería ha sido un referente internacional en investigaciones sobre los efectos del cambio climático, destacando por su vulnerabilidad ante la escasez de agua, el aumento de temperaturas y la presión sobre sus ecosistemas. Ahora, la provincia da un giro al convertirse en uno de los seis territorios seleccionados por un equipo internacional de científicos para diseñar el mayor catálogo de soluciones de adaptación al calentamiento global en Europa.
La investigación, parte del proyecto europeo RethinkAction y publicada en la revista Scientific Data de Nature, va más allá del análisis de problemas. Su ambicioso objetivo es identificar actuaciones efectivas para reducir emisiones y aumentar la resiliencia territorial frente a fenómenos climáticos extremos como sequías y olas de calor.
Para representar las diversas realidades climáticas europeas, se seleccionaron seis territorios: Gotland (Suecia), Valle de Aosta (Italia), Tarn-et-Garonne (Francia), la Gran Llanura del Sur (Hungría), las Azores (Portugal) y Almería, elegida para simbolizar el clima mediterráneo árido y vulnerable.
Los científicos analizaron documentación sobre políticas hídricas, agrícolas, energéticas, de planificación territorial y gestión forestal de Almería, utilizando esta información como base para crear un catálogo único de 60 soluciones con respaldo científico.
Cada medida ha sido evaluada en cuanto a su eficacia para frenar el cambio climático, contribución a la adaptación, coste aproximado, riesgos y obstáculos de implementación. El resultado es una guía detallada para planificar políticas climáticas basadas en evidencia científica.
Entre las soluciones propuestas, muchas son familiares para Almería, como la mejora de la eficiencia del riego agrícola, la reutilización de aguas regeneradas, el almacenamiento de agua de lluvia, la agricultura de precisión y el uso de inteligencia artificial. También se fomenta la agrovoltaica, la restauración de humedales y bosques, y la construcción de edificios de cero emisiones.
Otras medidas incluyen reducir el desperdicio alimentario, impulsar el consumo local, electrificar el transporte y crear más infraestructura verde urbana, acciones consideradas fundamentales para disminuir la presión territorial.
Aunque muchas actuaciones coinciden con iniciativas locales, el proyecto busca crear una herramienta adaptable a cualquier región europea con características similares, proporcionando a administraciones, agricultores y empresas una base científica completa para la toma de decisiones.
Este trabajo cambia la percepción de Almería, pasando de ser un territorio donde observar los problemas del cambio climático a un lugar del que extraer respuestas útiles para toda Europa, consolidándose como un laboratorio mediterráneo clave para la planificación climática continental.




