El Ayuntamiento de Lora del Río ha puesto en marcha el Plan Cota 34, una iniciativa dotada con 200.000 euros de fondos propios para implementar medidas correctoras y evitar futuras inundaciones en diversas zonas del municipio. El objetivo principal es reforzar la seguridad de los ciudadanos ante episodios de lluvias intensas y crecidas del río Guadalquivir y del arroyo Churre.
Este plan surge tras un análisis técnico realizado después de las inundaciones de febrero pasado. El estudio identificó los puntos vulnerables del municipio para diseñar actuaciones específicas que eleven la protección hidráulica hasta la cota 34, considerada una barrera eficaz contra la entrada de agua fluvial a través de la red de saneamiento.
El alcalde, Antonio Enamorado, destacó los esfuerzos continuos del consistorio en mejorar la respuesta ante lluvias extremas, mencionando actuaciones previas como el tanque de tormentas y la estación de bombeo, cruciales en las pasadas lluvias. La única incidencia significativa ocurrió en la zona de El Calerín, donde el agua del arroyo Churre accedió por aliviaderos, provocando inundaciones puntuales, lo que motiva el avance con nuevas medidas para blindar estas áreas sensibles.
El arquitecto municipal, Benjamín Terencio, detalló los aspectos técnicos, explicando que el sistema impedirá que el agua fluvial acceda a la red de saneamiento. El Plan Cota 34 incluye la instalación de siete clapetas automatizadas y diez compuertas de activación manual en puntos estratégicos, actuando como barrera física para evitar el efecto retorno.
Las obras se adjudicarán por procedimiento de emergencia y se ejecutarán durante el verano para estar operativas antes de las próximas lluvias previstas para finales de 2026. Además, se anunció una segunda fase, el Plan Cota 37, con una inversión superior al millón de euros y para la que se solicitará financiación externa. Esta fase incluirá el recrecimiento del muro de defensa de El Calerín.
El alcalde concluyó subrayando que se trata de una estrategia integral a largo plazo para preparar a Lora del Río ante fenómenos meteorológicos extremos, actuando con planificación, rigor técnico y responsabilidad institucional.




