La operación se inició a raíz de las quejas de los vecinos sobre un continuo trasiego de personas en un inmueble de la localidad, que previamente acumulaba antecedentes por ocupación. Los investigadores de la Guardia Civil confirmaron que el lugar se utilizaba como centro de cultivo de marihuana.
Durante el registro del inmueble, se intervinieron aproximadamente 200 plantas de marihuana en avanzado estado de floración, junto con un complejo sistema eléctrico necesario para su cultivo. Los agentes también detectaron un enganche ilegal a la red eléctrica pública, lo que suponía un riesgo de incendio para las viviendas colindantes.
El grupo encargado de la plantación utilizaba diverso material informático y de videovigilancia para controlar la posible presencia policial. El análisis de este material permitió identificar a los tres responsables, quienes fueron detenidos en La Rinconada y Alcalá del Río.
Los detenidos han sido puestos a disposición judicial como presuntos autores de un delito contra la salud pública y otro de defraudación de fluido eléctrico.




