La actividad sísmica en la provincia de Granada ha continuado durante la madrugada de este viernes, aunque con una tendencia a la ralentización en cuanto a número e intensidad de los movimientos. En un periodo de poco menos de dos horas y media, se han registrado siete nuevos terremotos, todos ellos localizados en municipios del Área Metropolitana.
El Instituto Geográfico Nacional (IGN) ha situado los epicentros de estos seísmos en localidades como Armilla, Alhendín, La Zubia, Ogíjares, Churriana de la Vega y Gójar. Estos movimientos de baja magnitud forman parte del enjambre sísmico que afecta a la Vega de Granada desde hace una semana.
El temblor de mayor intensidad de la noche se produjo a las 5:44 horas, con una magnitud de 2,4 y epicentro al este de Ogíjares. El IGN lo localiza a una profundidad de cero kilómetros y confirma que fue sentido por la población. Previamente, a las 4:05 horas, otro terremoto de magnitud 2,2 con epicentro al oeste de Armilla, también de escasa profundidad, fue igualmente percibido.
La actividad sísmica comenzó antes, a las 3:54 horas, con un primer seísmo de magnitud 1,6 en Armilla. Posteriormente, a las 4:31 horas, Alhendín registró un movimiento de magnitud 1,9. Antes del temblor más fuerte en Ogíjares, a las 5:16 horas, La Zubia experimentó un temblor de 1,7 a cuatro kilómetros de profundidad.
Los movimientos continuaron hasta cerca del amanecer. A las 6:11 horas, Churriana de la Vega registró un terremoto de magnitud 1,8 a cero kilómetros de profundidad, seguido por otro en Gójar a las 6:13 horas, de magnitud 1,6 y a cuatro kilómetros de profundidad. Ninguno de estos dos últimos fue marcado como sentido en el listado oficial.
Estos nuevos registros se suman a la secuencia iniciada el pasado 14 de agosto, que incluyó un terremoto de magnitud 5 con epicentro en Alhendín. Según el último balance del IGN, la serie acumulaba 621 eventos, la mayoría de magnitud igual o inferior a 2, con más de 40 percibidos por la población y una decena superando la magnitud 3.
Los seísmos de esta madrugada siguen el patrón de los últimos días, caracterizado por movimientos superficiales y epicentros dispersos por el cinturón metropolitano, aunque con magnitudes considerablemente menores que las de los sobresaltos principales de la semana.




