Cientos de residentes de Alhendín y otras localidades de la Vega de Granada se han unido en la plataforma STOP Macroplanta Biometano Alhendín y la Vega de Granada para oponerse a la construcción de una infraestructura de biometano. Esta planta se ubicaría en la carretera A-385, frente al polígono industrial Marchalhendín.
Las alegaciones presentadas por la plataforma enfatizan los riesgos para la salud que la macroplanta podría acarrear. Tanto la información de la organización como el propio estudio de viabilidad del proyecto señalan que la actividad de la planta podría afectar directamente la salud de los granadinos. Esto se debería a la emisión de gases como el H2S (ácido sulfúrico), NH3 (amoniaco) y COV (Compuestos Orgánicos Volátiles). Además, se prevé la liberación de bacterias, polvo orgánico y fuertes olores debido a la gran cantidad de residuos que la planta procesaría.
Las posibles afecciones a la salud de la ciudadanía contemplan enfermedades crónicas y sin cura como el enfisema, un tipo de enfermedad pulmonar crónica y progresiva o la EPOC (Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica).
Estos elementos, bajo condiciones de altas temperaturas y bajas presiones, podrían dispersarse en un radio de diez kilómetros, afectando a las poblaciones cercanas. Con vientos favorables, esta área de impacto podría extenderse hasta los 20 kilómetros. Localidades como La Malahá, Otura, Alhendín, Las Gabias, Churriana de la Vega, Armilla, Gójar, La Zubia y Dílar se encuentran dentro de esta franja de riesgo, con posibles efectos como el asma, llegando casi hasta la entrada del Zaidín.
Asimismo, Ecologistas en Acción ha señalado que las consecuencias negativas de esta planta de biometano podrían extenderse a los suelos y acuíferos. Los residuos no convertidos en gas se transformarían en un abono rico en nitrato, que, al ser entregado a los agricultores y utilizado en campos de siembra, podría contaminar los acuíferos.




