El volumen, parte de la colección Handbook of Oriental Studies, analiza la formación y evolución de las ciudades andalusíes desde los primeros siglos de presencia islámica en la Península hasta finales de la Edad Media.
Basándose en cuatro décadas de investigación arqueológica, estudio de fuentes árabes y aproximaciones etnoarqueológicas, los autores cuestionan la imagen tradicional de la medina como una realidad estática y proponen una lectura dinámica de los paisajes urbanos de al-Ándalus.
Frente a una historia centrada únicamente en casos particulares, el libro plantea modelos interpretativos para explicar cómo las medinas medievales se adaptaron continuamente a cambios sociales, económicos y políticos, revisando así estereotipos de la historiografía orientalista.




