La actividad sísmica en Granada se ha ralentizado este viernes, tras varias jornadas de temblores. Se registraron siete seísmos durante la madrugada, siendo el de mayor magnitud el localizado en Gójar (2,4). Otros movimientos telúricos se produjeron en Armilla (dos, de 2,2 y 1,6), Churriana de la Vega (1,8), La Zubia (1,7) y Alhendín (1,9).
Mercedes Feriche, investigadora del Instituto Andaluz de Geofísica, señaló que la duración de esta serie sísmica es incierta, pudiendo extenderse por días, semanas o meses. Comparó la situación actual con la serie de 2021, destacando que ya se han producido cinco seísmos de magnitud 4 o superior, similar a lo ocurrido hace cinco años en el entorno de Atarfe.
Feriche explicó que la actividad responde a las características geológicas de la Vega de Granada, donde una serie de fallas se mueven debido al hundimiento de la cuenca. Estos movimientos pueden afectar a fallas colindantes, generando series de terremotos. La investigadora afirmó que es normal que siga habiendo actividad sísmica en la depresión de Granada y su área metropolitana.
Los científicos no disponen de una "bola de cristal" para predecir la duración de los temblores. Respecto a la posibilidad de seísmos de magnitud superior a 4,8 Mw, Feriche indicó que, aunque "como poder, puede", es "improbable".




