El consejero de Presidencia, Sanidad y Emergencias de la Junta de Andalucía, Antonio Sanz, ha informado sobre las consecuencias del terremoto de magnitud 5 con epicentro en Alhendín. Se han descartado daños estructurales y materiales graves, y las incidencias sanitarias atendidas se han limitado a ataques de ansiedad y traumatismos leves por caídas. Los daños materiales reportados incluyen desperfectos en encofrados, falsos techos, cornisas y cristales.
Expertos confirman la probabilidad de réplicas de menor intensidad en las próximas horas y días, por lo que se mantiene activado el comité asesor por riesgos sísmicos. En La Zubia se evalúan daños en edificios municipales y viviendas; en Gójar, se inspecciona la iglesia y el Ayuntamiento; y en Granada capital, los daños se concentran en El Zaidín.
La Junta de Andalucía ha señalado que la serie sísmica presenta similitudes con el enjambre de 2021, sin un descenso claro en réplicas o energía liberada, lo que sugiere la posibilidad de nuevos movimientos.
El representante del IGME-CSIC, Raúl Pérez López, y la directora del Instituto Andaluz de Geofísica, Inmaculada Serrano, han explicado que la actividad sísmica comenzó el 13 de agosto con un terremoto de magnitud 3,1, seguido de otro de 3,6, y el principal de 5,0 a la 1:04 del sábado.
Hasta la fecha, la red sísmica andaluza ha registrado alrededor de 200 movimientos, la mayoría no percibidos por la población. El IGN ha anunciado el envío de personal técnico para instalar nuevos sensores y mejorar el estudio del fenómeno.
Los especialistas prevén que puedan continuar movimientos de magnitud 3 o 4 en las próximas horas o días, basándose en el comportamiento de series sísmicas anteriores, aunque no se puede predecir el momento ni la magnitud exacta de futuros terremotos.




