El Instituto de Astrofísica de Andalucía (IAA-CSIC) forma parte del proyecto EST desde sus inicios, contribuyendo a su desarrollo científico, tecnológico e institucional. La designación como Landmark, adoptada en la 97ª reunión de ESFRI en Cork los días 23 y 24 de septiembre de 2026, es un hito importante para esta infraestructura, incluida en la Hoja de Ruta de ESFRI desde 2016.
Los Landmarks son infraestructuras de investigación estratégicas para Europa, ya operativas o en fase avanzada de implementación. El EST permitirá observar el Sol con un detalle sin precedentes, mejorando la comprensión de su actividad y su impacto en el entorno espacial terrestre, complementando las misiones espaciales.
Manuel Collados, coordinador de EST, destaca la necesidad de colaboración europea para un proyecto de esta escala. "Ninguna institución ni ningún país podría acometer por sí solo una infraestructura de estas características", afirmó. El reconocimiento supone un respaldo a la colaboración europea y un impulso para iniciar la construcción.
El proyecto, liderado por España, cuenta con la participación del Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC) y el CSIC a través del IAA. Ambas instituciones son miembros de la Fundación EST desde 2023, junto a otras ocho entidades de siete países europeos.
Luis Bellot, responsable de EST en el IAA-CSIC, señala que el reto incluye el desarrollo de instrumentos de última generación. "Estos desarrollos tecnológicos son una contribución decisiva del CSIC al proyecto y requieren capacidades de ingeniería muy avanzadas", explicó, contando con el apoyo del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades (MICIU).
El telescopio proporcionará a la comunidad científica europea una infraestructura de observación compartida para resolver cuestiones científicas que los instrumentos actuales no pueden abordar. Se construirá en el Observatorio del Roque de los Muchachos, en La Palma, España.
Su espejo principal de 4,2 metros de diámetro y sus instrumentos observarán la atmósfera solar a diferentes alturas y longitudes de onda, estudiando cómo los campos magnéticos transportan energía y desencadenan erupciones solares. Esto ayudará a comprender procesos físicos relevantes en otros contextos astronómicos, como el magnetismo de estrellas de baja masa o la habitabilidad de exoplanetas.




