El procesado por el crimen, que tuvo lugar el pasado 16 de enero de 2024, ha explicado durante el juicio con jurado popular en la Audiencia de Granada que ambas familias mantienen un enfrentamiento "desde hace tiempo". Según su testimonio, actuó impulsado por el "miedo atroz" a sufrir el mismo destino que su hermano, desaparecido desde julio de 2023.
La Fiscalía sostiene que el acusado se desplazó hasta el lugar donde se encontraba la víctima, en la placeta del campo de fútbol viejo de Atarfe, para ejecutarle a corta distancia mientras hablaba con un vecino. El Ministerio Fiscal mantiene su petición de 31 años y medio de cárcel, además de acusarle de un delito de lesiones psíquicas a la menor de tres años que presuntamente presenció el suceso.
“"Yo no vi a ninguna niña pequeña. Fue la víctima quien me apuntó a mí primero y ante el temor de lo que pudieran hacerme, disparé."
El acusado, que ha declarado entre lágrimas, ha negado la presencia de la menor en el vehículo y ha asegurado que fue la víctima quien le apuntó con un arma. Ha añadido que siempre iba armado debido a las disputas previas entre los clanes, en el marco de las cuales su madre también fue objeto de un intento de atropello.
La acusación particular, que representa a la familia del fallecido, solicita 33 años de prisión por delitos de asesinato, tenencia ilícita de armas y lesiones psíquicas. Ha enfatizado que la víctima no tuvo oportunidad de defenderse y que el crimen "destruyó una infancia" al ser presenciado por la hija de tres años.
La defensa, por su parte, ha retirado el atenuante de drogadicción y califica los hechos de homicidio, solicitando cinco años de prisión, más un año por tenencia ilícita de armas, aplicando atenuantes de confesión y miedo insuperable. Ha recordado que el acusado se presentó voluntariamente en el cuartel de la Guardia Civil de Atarfe para confesar y entregar el arma.




