La romería de San Abundio, que en 2026 se celebra los días 25 y 26 de abril, es mucho más que una simple tradición para los habitantes de Hornachuelos; es una expresión de identidad compartida. Durante estos días, el municipio queda prácticamente desierto, ya que todos sus residentes se unen para acompañar a su patrón en un recorrido que culmina en la Fuente del Valle.
“"El día que San Abundio sube a la Fuente del Valle, es una fiesta para el pueblo. Cierran las tiendas, los bares, los restaurantes… Todo queda prácticamente vacío."
Aunque la romería de San Abundio no cuenta con siglos de antigüedad, su arraigo es profundo. Nació en 1985 por iniciativa de la comunidad, que propuso la creación de una Hermandad para organizar una festividad en honor al patrón. Un año después, en 1986, el Ayuntamiento cedió un terreno en la Fuente del Valle, donde se erigió una ermita, consolidando así el lugar de celebración anual.
Las festividades comienzan el sábado 25 de abril con la tradicional ofrenda floral en la Parroquia Santa María de las Flores. Estas flores, que pasan la noche junto al santo, son cuidadosamente colocadas en la carroza al amanecer del domingo por la Hermandad, un gesto que simboliza la devoción y el reconocimiento del pueblo hacia su patrón.
El domingo 26 de abril, la jornada principal arranca temprano con la salida desde la parroquia. A mediodía, el trayecto se detiene en la Ermita de la Fuente del Valle para la Misa Romera, que en los últimos años ha contado con la participación de un coro rociero, y en 2026 estará acompañada por el Coro Rociero de Céspedes. Tras la misa, el día se convierte en un espacio de convivencia, con comidas compartidas y encuentros que se extienden hasta el regreso, previsto para las 19:30.
La figura de San Abundio es un pilar fundamental en la identidad de Hornachuelos. Nacido en el propio pueblo y párroco del mismo, fue decapitado en el año 854 por negarse a convertirse al islam. En 1748, el Ayuntamiento lo nombró patrón del municipio, y desde entonces, su historia se mantiene viva a través de esta romería, que cada año transforma la rutina del pueblo en un camino de encuentro y pertenencia.




