La aprobación inicial fue acordada por el Pleno del Ayuntamiento de Hornachuelos en sesión ordinaria celebrada el pasado 30 de septiembre de 2026. Tras esta decisión, se abre un plazo de un mes para que las personas interesadas puedan presentar las alegaciones que consideren oportunas.
El objetivo principal del nuevo reglamento es establecer las normas que regulan el uso de las instalaciones deportivas municipales, incluyendo tanto los espacios destinados específicamente a la práctica deportiva como sus áreas complementarias, como vestuarios o gradas. Se define como instalación deportiva cualquier espacio destinado a la actividad física.
El texto clasifica las instalaciones deportivas municipales como bienes de dominio público afectados a un servicio público deportivo. El reglamento se aplicará a todas las instalaciones de titularidad municipal, independientemente de su modelo de gestión, ya sea directa o a través de concesiones a clubes, asociaciones o empresas privadas.
Se contemplan diversas modalidades de utilización, como usos puntuales, colectivos, de temporada y anuales. También se permiten usos deportivos alternativos y, en ciertos casos, usos no deportivos compatibles con las características de cada instalación. Los usos extraordinarios requerirán autorización expresa y el incumplimiento de las condiciones podrá anular las cesiones.
La utilización de las instalaciones se podrá realizar mediante programas municipales, acuerdos con otras entidades o cesiones y autorizaciones de uso, que pueden establecerse por año, curso escolar, temporada o evento. En caso de coincidencia de solicitudes, se priorizarán las actividades deportivas frente a las no deportivas, las de mayor importancia y las presentadas con anterioridad.
Las reservas ordinarias requieren una solicitud específica y las cancelaciones deben comunicarse con al menos 48 horas de antelación para evitar el abono completo de la reserva. Para usos periódicos que excedan el uso diario ordinario, se necesitará una reserva previa por escrito. La falta de uso o el impago pueden conllevar la pérdida de derechos de concesión por hasta dos años.
Entre las obligaciones de los usuarios se incluyen el uso adecuado de los espacios y equipamientos, el respeto a los horarios, al personal y a otros usuarios, así como el abono de las tarifas. Los daños por uso negligente podrán ser reclamados a los responsables, incluyendo padres o tutores en el caso de menores. Se exige indumentaria y calzado deportivo adecuado.
Quedan expresamente prohibidos fumar, el consumo de alcohol y drogas, y la entrada de animales (salvo perros guía). Tampoco se permite jugar con balones en vestuarios, pasillos o gradas. Los usuarios tienen derecho a un trato respetuoso, a disfrutar de los servicios en las condiciones establecidas y a presentar quejas y sugerencias.
El reglamento garantiza la apertura de las instalaciones a todas las personas sin discriminación. El Ayuntamiento dispondrá de un seguro de responsabilidad civil para las instalaciones de gestión directa y se exigirán planes de emergencia y protección contra incendios. Los responsables de usos extraordinarios deberán contar con seguros específicos.
Se dedica un apartado específico a la piscina municipal, prohibiendo objetos de vidrio, escupir, correr o arrojar desperdicios, y obligando a ducharse antes de su uso. No se permitirá el acceso a personas con ciertas enfermedades infecciosas o heridas abiertas, ni durante los últimos 30 minutos de horario.
En el pabellón, entrenadores y responsables velarán por el cumplimiento de las normas. Los monitores deberán ser adultos y las solicitudes para ciertos usos se realizarán por escrito. Se establecen tiempos concretos para el acceso y salida de vestuarios, especialmente para partidos oficiales.
El régimen sancionador clasifica las infracciones en leves, graves y muy graves, con consecuencias que van desde apercibimientos hasta la pérdida de la condición de usuario por periodos prolongados. Se contemplan circunstancias atenuantes y un procedimiento de audiencia para los expedientados.
Las tarifas de utilización serán las aprobadas por ordenanza fiscal y serán obligatorias, salvo exenciones. El reglamento también aborda la conservación y mantenimiento de las instalaciones, siendo el Área de Deportes responsable de mantener actualizado el inventario de equipamientos.




