El municipio de Hornachuelos ha logrado revitalizar una de sus tradiciones más entrañables: la Semana Santa Chica. Esta celebración, que había desaparecido con el tiempo, fue recuperada en 2025, asegurando así la continuidad de las costumbres locales a través de las nuevas generaciones.
La iniciativa ha permitido que las calles de Hornachuelos se llenen de fervor infantil, con los más pequeños y jóvenes del municipio asumiendo el rol simbólico de las hermandades. Detrás de esta exitosa recuperación se encuentran Carlos González, María de los Ángeles Murillo y Javier Rodríguez, quienes, con el apoyo de las hermandades locales, han devuelto la vida a esta tradición.
La última vez que la Semana Santa Chica se celebró en Hornachuelos antes de su recuperación fue antes de la pandemia. Ahora, niños y niñas de entre 8 y 15 años son los encargados de portar los pasos, demostrando que la devoción se inculca y se vive desde edades tempranas. Los pasos, de carácter mixto, son réplicas a pequeña escala de las imágenes del Nazareno y la Nazarena que procesionan en la Semana Santa adulta.
La procesión mantiene detalles distintivos como la presencia de niñas vestidas de mantilla en el cortejo, aportando un toque clásico que une generaciones. La Banda de Música de Hornachuelos acompaña el desfile, creando una atmósfera que combina solemnidad y entusiasmo. La cita es este domingo 12 de abril, con salida desde la Capilla del cementerio a las 11:00 y llegada a la iglesia alrededor de las 14:00.
La Semana Santa Chica no es solo un evento, sino una escuela de tradición donde los jóvenes participan activamente, comprendiendo y sintiendo el significado de la Semana Santa en su comunidad. Es una garantía de que las futuras generaciones continuarán sosteniendo los pasos y narrando estas historias, asegurando que la tradición en Hornachuelos se enseñe, se viva y se rescate cuando sea necesario.




