La energética Moeve ha puesto la primera piedra de su planta Onuba, una instalación de 300 megavatios de electrólisis ubicada en Palos de la Frontera, Huelva. Este hito marca el comienzo físico de la primera fase del Valle Andaluz del Hidrógeno Verde, considerado uno de los proyectos industriales más importantes de Europa en materia de descarbonización.
El acto inaugural contó con la presencia del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, subrayando la trascendencia económica e institucional de la inversión. También asistieron la vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica, Sara Aagesen, y el delegado del Gobierno en Andalucía, Pedro Fernández.
La planta Onuba, que movilizará más de 1.000 millones de euros entre infraestructura y generación renovable asociada, proyecta un impacto superior a 8.000 empleos directos e indirectos. Se espera que impulse a más de 400 pequeñas y medianas empresas y autónomos.
Con una potencia inicial de 300 MW, la instalación, situada junto al parque energético onubense, prevé producir unas 45.000 toneladas anuales de hidrógeno renovable y entrar en funcionamiento en 2029. El proyecto ha obtenido 263 millones de euros del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia.
Onuba es la primera pieza del Valle Andaluz del Hidrógeno Verde, cuyo diseño global aspira a alcanzar dos gigavatios de electrólisis, distribuidos entre Palos de la Frontera y San Roque (Cádiz). El proyecto completo, con una inversión cercana a los 3.000 millones de euros, podría generar unos 10.000 puestos de trabajo.
El hidrógeno producido se destinará inicialmente a reducir emisiones en los procesos industriales de Moeve y sus clientes, y servirá como materia prima para combustibles sostenibles en transporte pesado, navegación y aviación. Se estima que el Valle completo podría evitar la emisión de hasta seis millones de toneladas de CO2 anuales.
La planta se integrará en la transformación del Energy Park La Rábida, donde Moeve ya construye una planta de biocombustibles y desarrolla una fábrica de alcohol isopropílico. La disponibilidad de hidrógeno verde permitirá la producción de combustibles sintéticos y la reducción del uso de materias primas fósiles.
El consejero delegado de Moeve, Maarten Wetselaar, destacó la importancia de crear las condiciones para proyectos de esta escala y reclamó mayor ambición para cumplir los objetivos de descarbonización y la independencia energética europea, a pesar de los avances con la directiva RED III.
La escala de Onuba y su vinculación a una demanda industrial existente mitigan el riesgo de encontrar compradores estables para el hidrógeno. La proximidad de los puertos de Huelva y Algeciras facilitará la conexión con rutas internacionales y la futura exportación, con acuerdos como el corredor marítimo con el Puerto de Róterdam.




