Esta intervención en la carretera CO-6218, que conecta Lucena con la Ermita de Nuestra Señora de Araceli, ha dotado a uno de sus márgenes de un acerado continuo. Este nuevo tramo se extiende desde la Ronda Sur de Lucena, donde finaliza el entramado urbano, hasta la entrada del templo, facilitando el tránsito peatonal.
El proyecto busca mejorar significativamente la seguridad vial y la accesibilidad para los numerosos peatones que utilizan esta vía. Gracias a este sendero, se optimizan las condiciones para quienes realizan ejercicio físico, como caminar o correr, así como para aquellos que acuden al santuario con fines religiosos.
Además de la reparación y acondicionamiento del acerado ya existente, la actuación ha incluido la construcción de dos nuevos tramos de acerado en la margen derecha, completando así el itinerario peatonal. Se ha ensanchado la carretera en los puntos más estrechos para crear un acerado de tres metros de ancho donde ha sido posible, y se ha gestionado la arboleda de manera sostenible.
“"Se ha hecho accesible y seguro el tramo de los seis kilómetros, dando seguridad al tráfico rodado, y se ha construido un sendero peatonal para todo el mundo favoreciendo la igualdad de oportunidades."
Un portavoz de la institución provincial ha destacado que esta obra ofrece una solución sostenible y natural para quienes deseen visitar el santuario a pie. Asimismo, ha señalado que el sendero podrá ser utilizado y disfrutado durante la romería de bajada que se celebra el domingo. El responsable municipal de Lucena ha expresado su agradecimiento a la Diputación por el esfuerzo y trabajo invertido en la materialización de este proyecto.




