El suceso tuvo lugar en Cabra, Córdoba, mientras el presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno Bonilla, realizaba una visita con motivo de la Semana Santa. Un exconcejal socialista de la localidad se aproximó al presidente y, según los informes, lo llamó "sinvergüenza" y lo amenazó de muerte.
Previamente, el mismo individuo había proferido insultos similares contra el presidente del Parlamento de Andalucía, calificándolo de "asesino". La intervención policial para su detención fue complicada, ya que el exconcejal mostró resistencia y tenía "ideas propias sobre el papel de la policía en una sociedad progresista".
El insulto privado tolera una zafiedad que de ninguna manera puede admitirse en la injuria cuando es pública.
El texto critica el bajo nivel de los insultos proferidos por el restaurador de arte sacro, señalando que la ira debería ser controlada por la inteligencia. Se sugiere que, aunque Moreno Bonilla pueda ser objeto de reproches, estos deben hacerse con "estilo".
A pesar de la gravedad de los hechos, el PSOE egabrense ha mostrado su apoyo al exconcejal, con mensajes como "Ánimo, estamos contigo", lo que ha generado controversia sobre el ideal de fraternidad en la política local.




