Esta iniciativa busca mejorar el diagnóstico, personalizar los tratamientos y reforzar la prevención de nuevos episodios cerebrovasculares. El comité, operativo desde hace dos meses, celebra reuniones semanales para analizar casos de alta complejidad diagnóstica o terapéutica, definiendo estrategias de prevención secundaria y procedimientos de intervención cardiovascular.
La Dra. María José Álvarez, responsable de la Unidad de Ictus del hospital, destaca que este modelo de trabajo promueve una atención integral y facilita la toma de decisiones al integrar la experiencia de ambas especialidades. Subraya la necesidad de una evaluación compartida debido a la estrecha relación entre las enfermedades cardiovasculares y cerebrovasculares.
El comité beneficiará especialmente a pacientes con patologías como la fibrilación auricular, alteraciones estructurales del corazón, foramen oval permeable, cardiopatías embolígenas y ciertas enfermedades vasculares. Estas condiciones son causas frecuentes de ictus y pueden requerir tratamientos específicos como anticoagulantes o el cierre del foramen oval permeable.
Además de mejorar la calidad asistencial y los resultados en salud, la iniciativa del Hospital Reina Sofía fomenta la formación continuada y el intercambio de conocimientos entre los profesionales de distintas especialidades.




