El Sindicato de Servicios a la Ciudadanía de CCOO de Córdoba ha emitido un comunicado para denunciar la situación de un trabajador de la piscina municipal de Carcabuey. Según el sindicato, el alcalde de la localidad, Juan Miguel Sánchez Cabezuelo, ha enviado un requerimiento al empleado imponiéndole una serie de tareas técnicas, operativas y de limpieza que CCOO considera "absolutamente inasumibles por una sola persona en el plazo fijado".
CCOO expresa su "malestar, rechazo e indignación" ante la actitud del alcalde, quien, según el sindicato, amenaza al trabajador con abrirle un "expediente disciplinario" si no cumple las exigencias, a pesar de ser "totalmente imposible" realizarlas en el tiempo requerido.
La denuncia amplía la crítica hacia el alcalde, calificando su actitud de "déspota y autoritaria". CCOO relata que, presuntamente, el alcalde realizó visitas individuales a los trabajadores municipales a primera hora de la mañana con la intención de "amedrentar a la plantilla" y disuadir la concentración convocada ante la piscina municipal. A pesar de la advertencia de posibles "represalias laborales", los trabajadores se concentraron durante el desayuno para mostrar su rechazo a la "política del miedo" e "ayudar al compañero".
“"No vamos a consentir maniobras de presión ni coacciones."
Los servicios jurídicos del sindicato están estudiando si el requerimiento constituye un delito de acoso laboral. Aunque el alcalde ha intentado minimizar el incidente, afirmando que el requerimiento se limitó a "concretar y recordar las funciones y responsabilidades" del puesto, CCOO insiste en que el documento detalla "tareas y plazos de ejecución de obligado cumplimiento" para antes de la apertura de la piscina, y no durante su periodo de funcionamiento, como ahora pretende hacer creer.
La tensión laboral en el Ayuntamiento de Carcabuey se ha incrementado tras el relevo del delegado de personal, elegido por el 90% de la plantilla y cuya elección "no es del gusto del alcalde". Según CCOO, el alcalde estaría intentando imponer a otra trabajadora de un sindicato minoritario, facilitándole información personal y profesional de los empleados que niega al delegado de CCOO y obligando a su presencia en mesas de negociación. Estos hechos, advierte el sindicato, serán puestos en conocimiento de la autoridad laboral competente.




