Esta festividad, una de las más esperadas por los habitantes de Pruna, es una manifestación de profunda fe y devoción hacia su patrona. Para la ocasión, la imagen de la Virgen será vestida de pastora, engalanada con esmero por las camaristas, manteniendo viva una tradición llena de cariño y respeto.
Durante estos días, el pueblo entero se une en una celebración que congrega a todas las generaciones. Desde los más pequeños, que experimentan por primera vez la emoción del camino, hasta los mayores, que transmiten las costumbres ancestrales, y los jóvenes, que llenan de alegría cada rincón. El ambiente se caracteriza por la presencia de flamencas ataviadas con coloridos trajes y caballistas que acompañan el recorrido, creando una atmósfera única.
La Romería de Pruna ofrece momentos inolvidables, como la esperada petalada desde el balcón de María La Camperita al regreso de la Virgen al pueblo. Las risas compartidas, la convivencia, los cantes y los bailes son parte esencial de esta fiesta, donde la comunidad abre su corazón a todos los visitantes.
La Romería de Pruna, declarada Fiesta de Interés Turístico de Andalucía, no se explica, se vive. Es sentimiento, es raíces, es fe y es Andalucía en estado puro.




