El debut de Popi como nuevo técnico del Xerez DFC no trajo la victoria esperada, ya que el equipo no pudo pasar del empate a cero frente al Linares. Este resultado deja al conjunto azulino en una posición comprometida en la tabla de la Segunda RFEF, a dos puntos del play-out y a cuatro de la salvación directa, a la espera de otros resultados de la jornada.
El encuentro mostró dos caras del Xerez DFC. Durante la primera mitad, el equipo se vio superado por un Linares bien plantado, que incluso tuvo ocasiones claras como un disparo al palo de Manny. La falta de serenidad y la incapacidad para generar peligro fueron evidentes, lo que llevó a la afición a despedir al equipo con cierta frialdad al descanso.
Tras el paso por vestuarios, Popi introdujo cambios significativos, dando entrada a Samuele Longo y Marcelo, lo que revitalizó al equipo. El Xerez DFC salió con una mayor intensidad, presionando más y generando varias oportunidades que pudieron haber cambiado el marcador. A pesar del esfuerzo y el empuje en la segunda parte, el gol no llegó, y el Linares, aunque acorralado, logró mantener su portería a cero.
El equipo tuvo dos caras, en el primer tiempo estuvo mal y en el segundo mostró unas constantes vitales que le pudieron dar los tres puntos, que visto lo visto hubiese sido lo más justo.
La recta final del partido estuvo llena de tensión, con el Xerez DFC buscando desesperadamente el gol y el Linares perdonando el 0-1 en el tiempo añadido, con una intervención clave de Bloch. El empate final deja un sabor agridulce y la sensación de que la permanencia en Segunda RFEF sigue siendo un desafío arduo para el equipo de Jerez.




