La elaboración de los presupuestos de la Junta de Andalucía para 2027 ha comenzado oficialmente. Este proceso, que se ha visto demorado respecto a años anteriores debido a las elecciones del pasado 17 de mayo y las posteriores negociaciones con Vox para la investidura de Juanma Moreno, ya está en marcha tras la firma de la orden correspondiente por parte del Ejecutivo andaluz.
La vicepresidenta tercera y consejera de Hacienda, Carolina España, ha rubricado la orden que da luz verde a la elaboración de las cuentas, un paso con el que se trabajará "a marchas forzadas" para tener los presupuestos listos "en tiempo y forma".
Según ha explicado la titular de la consejería, la principal prioridad de estos presupuestos será "seguir fortaleciendo los servicios públicos" y mantener la "estabilidad" de Andalucía. Carolina España ha destacado que las cuentas para 2027 pondrán especial énfasis en la sanidad, la educación, la dependencia, la vivienda, las políticas del agua y las ayudas al tejido empresarial.
La consejera ha criticado la "parálisis total y absoluta" del Gobierno de España, que ha llevado a tres años sin presupuesto, contrastándola con un "gobierno serio" en Andalucía que cumplirá con su obligación de presentar las cuentas. Ha recalcado que las siete rebajas de impuestos y la simplificación administrativa han hecho la región más atractiva para la inversión, convirtiéndola en un "ecosistema favorable a las empresas".
La Junta de Andalucía busca que los presupuestos se aprueben "en tiempo y forma" para garantizar la estabilidad de los andaluces. Aunque la cifra total aún se desconoce y se sabrá tras el verano, los presupuestos del año anterior ascendieron a 51.597,9 millones de euros.
La Junta ha criticado el sistema de financiación autonómica propuesto por el Gobierno de España, calificándolo de "traje a medida" para el independentismo catalán y perjudicial para Andalucía. La consejera Carolina España ha señalado que la comunidad recibe 143 euros menos que la media y 389 euros menos que un ciudadano de Cataluña, y ha insistido en la necesidad de un fondo transitorio de nivelación mientras se aprueba un nuevo sistema.




