El seísmo, registrado a la 1:04 horas de la madrugada, ha llevado a la activación del plan en fase de emergencia y situación operativa 1. Hasta el momento, no se han reportado daños personales, según ha explicado el vicepresidente primero.
El teléfono 112 recibió más de 200 llamadas, principalmente de la provincia de Granada, pero también de otras provincias andaluzas, a excepción de Huelva y Cádiz. En la provincia de Jaén, se registraron alrededor de una docena de llamadas desde municipios como Jaén, Linares, Andújar y La Carolina.
La intensidad del terremoto se sintió con mayor fuerza en Noalejo y Jabalcuz, alcanzando un nivel III-IV, al igual que en La Carolina y Santo Tomé. Otros municipios afectados por la intensidad fueron Alcaudete, Begíjar, Bailén y Porcuna.
Algunos ciudadanos informaron de grietas en edificios, caída de cornisas, cascotes y muros, así como desperfectos en inmuebles. Los bomberos y la Policía están inspeccionando y señalizando las áreas dañadas para prevenir riesgos.
Antonio Sanz ha instado a la ciudadanía a respetar las señalizaciones y mantenerse alejada de las zonas afectadas. Se ha activado al Grupo de Arquitectos Voluntarios de Andalucía (GAVE) para evaluar los daños y se mantiene contacto con el Instituto Andaluz de Geofísica y el Consejo Superior de Investigaciones Científicas para monitorizar la actividad sísmica.
La Agencia de Emergencias de Andalucía (EMA) recuerda la importancia de la autoprotección, ya que los terremotos no son predecibles. Se aconseja mantener la calma y permanecer en el lugar seguro, evitando movimientos innecesarios dentro y fuera de los edificios.
Se recomienda no usar el ascensor si se observan grietas y seguir las indicaciones de los servicios de emergencia. En la calle, es vital apartarse de fachadas, cornisas y postes. Dentro de un edificio, buscar refugio bajo estructuras sólidas como mesas o dinteles de puertas y usar las escaleras para evacuar.
En caso de estar en un vehículo, se aconseja detenerlo y permanecer dentro hasta que finalice el temblor. Tras el seísmo, se recomienda revisar las instalaciones de gas, agua y electricidad, usar el teléfono solo para emergencias y seguir las indicaciones de las autoridades a través de medios de comunicación.




