Tras un amplio despliegue policial y la expectación de familiares y amigos a las puertas del Juzgado de Guardia de Jaén capital, los tres detenidos, pertenecientes al clan familiar almeriense conocido como 'Los Saúles', han pasado a disposición judicial. La detención se produjo el pasado viernes.
Los individuos prestaron declaración ante el juez del Juzgado Número 3 de Jaén en relación con vídeos difundidos en redes sociales. En estas grabaciones, supuestamente amenazaban gravemente a miembros del clan rival, 'Los Lateros'.
Una vez concluidas sus declaraciones, los tres fueron liberados, recibiendo aplausos de los numerosos familiares y amigos congregados en la calle Carmelo Torres de Jaén capital.
Los hechos se remontan a la noche del 25 de mayo, cuando un coche blanco se detuvo en la calle Rocabril de Huelma. Dos ocupantes del vehículo abrieron fuego con revólveres contra tres hijos de Saúl 'El Viejo' y otros vecinos, resultando cinco personas heridas, cuatro de ellas por arma de fuego. Uno de los heridos, identificado como Antón 'El Seco', miembro de 'Los Saúles', afirmó haber reconocido a dos miembros de 'Los Lateros' en la huida, con quienes mantienen un conflicto abierto desde junio de 2025.
El coche utilizado en el ataque fue hallado calcinado cerca de Huelma. Paralelamente, en Adra, se reportó la evacuación de mujeres y niños de viviendas de 'Los Lateros' por temor a represalias.
El patriarca de 'Los Saúles' se encuentra en paradero desconocido con una orden de busca y captura. Sus hijos expresaron temor a represalias por parte de sicarios presuntamente contratados por 'Los Lateros', sugiriendo que los atacantes en Huelma podrían haber sido sicarios vinculados a un ajuste de cuentas por un incidente ocurrido en 2025.
A pesar de que Antón 'El Seco' había declarado previamente a Jaén Hoy su intención de dejar la resolución del conflicto en manos de la Justicia, horas antes él y sus hermanos publicaron vídeos amenazantes en TikTok. La reciente detención de los tres miembros de 'Los Saúles' se produjo tras una operación conjunta de la Guardia Civil de Jaén y Almería, en la que se intervinieron armas, munición y dinero en efectivo. Fuentes policiales indicaron que fue una acción preventiva ante indicios de una posible respuesta violenta al tiroteo.




