La localidad gaditana de Jimena de la Frontera celebró este sábado su Feria de Agosto con una original fiesta del agua que convirtió el casco urbano en un improvisado parque acuático. El gran protagonista de la jornada fue un tobogán acuático gigante, una de las actividades más esperadas por residentes y visitantes.
Desde el mediodía, decenas de participantes se lanzaron por el recorrido instalado en la calle Sevilla, llenando el ambiente de gritos, risas y chapuzones. La iniciativa, diseñada para combatir las altas temperaturas del verano, animó la calle durante varias horas.




