La operación, que culminó el pasado día 7 con una entrada y registro autorizada judicialmente, permitió a los agentes localizar una plantación de marihuana en plena floración. Las plantas, que alcanzaban hasta 1,20 metros de altura, contaban con una sofisticada infraestructura eléctrica diseñada para favorecer su crecimiento.
Según fuentes de la Guardia Civil, la instalación se abastecía de forma ilícita mediante una conexión directa al alumbrado público. Este enganche irregular fue constatado durante el registro, lo que ha llevado a la imputación de un delito de defraudación de fluido eléctrico al detenido.
La investigación se inició hace varios meses, cuando los agentes tuvieron conocimiento de la posible existencia de una plantación de marihuana en el interior de una vivienda en Espera. Tras diversas gestiones para verificar la información y ubicar el inmueble, se recabaron indicios que apuntaban a la existencia de múltiples cultivos en el domicilio.
Los investigadores señalaron que se habían realizado esfuerzos para ocultar la actividad y evitar su detección desde el exterior. El detenido utilizaba habitualmente una entrada trasera, colindante con la vivienda de su madre, para acceder al inmueble, lo que dificultaba el control de sus movimientos y las labores de vigilancia.
Además de la habitación con la plantación ya en funcionamiento, los agentes descubrieron otra estancia preparada para albergar un segundo cultivo interior, equipada con la infraestructura necesaria para su puesta en marcha. La operación permitió la incautación de todas las plantas, así como de los equipos eléctricos y de iluminación utilizados para el cultivo.
El detenido ha sido puesto a disposición judicial como presunto responsable de delitos de tráfico de drogas y defraudación de fluido eléctrico. Esta actuación se enmarca en las intervenciones que la Guardia Civil lleva a cabo en la provincia de Cádiz para combatir el cultivo y la distribución de sustancias estupefacientes.




