Según un informe de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), la serie de siete borrascas atlánticas que afectó a España entre el 22 de enero y el 14 de febrero de 2026, con nombres como Ingrid, Joseph, Kristin, Leonardo, Marta, Nils y Oriana, constituyó un fenómeno excepcional. Este evento triplicó los registros climáticos habituales en amplias zonas de Andalucía, siendo Grazalema el punto más afectado de la península.
Durante los días más intensos de la borrasca Leonardo, entre el 3 y el 7 de febrero, el municipio gaditano registró 577 litros por metro cuadrado en apenas 24 horas, una cifra que representa un récord histórico absoluto para la localidad. En el conjunto de esas tres semanas, la acumulación superó los 2.500 litros por metro cuadrado, una cantidad que contrasta significativamente con la media anual de Madrid, que ronda los 400 litros.
La particularidad de este episodio no fue solo la intensidad de cada borrasca, sino la ausencia de periodos de descanso entre ellas. La Aemet destacó que esta concatenación provocó una saturación progresiva del terreno, lo que derivó en un aumento de crecidas e inundaciones, ya que el suelo no podía absorber más agua.
En términos históricos, este evento se sitúa entre los tres episodios de lluvia acumulada más importantes del siglo XXI en Andalucía y Extremadura. Las zonas más afectadas de España fueron Galicia, Extremadura y Andalucía, siendo estas dos últimas las que sufrieron los impactos más graves en infraestructuras, población y actividad económica.
“"Esta secuencia de episodios generó afecciones relevantes sobre la población, las infraestructuras y la actividad económica, configurando una situación de grave impacto que trasciende la consideración de fenómenos meteorológicos aislados."




