Desde la parroquia de San Isidro Labrador, la localidad gaditana de Los Barrios se volcó en la salida de su romería. La comitiva, encabezada por la imagen del santo en una carreta tirada por bueyes, incluyó setenta carros engalanados y cerca de doscientos caballistas, marcando el inicio de una de las festividades más arraigadas de la provincia de Cádiz.
La romería, que este año celebra su sexagésimo aniversario, tiene sus orígenes en 1964, cuando se recuperó la antigua Hermandad de San Isidro Labrador, fundada en 1849. Lo que comenzó como un acto de recuperación de la memoria local, se ha consolidado como una Fiesta de Interés Turístico Nacional, atrayendo a miles de participantes cada año.
El destino de la peregrinación es la zona recreativa de La Montera del Torero, una formación rocosa en el Parque Natural de Los Alcornocales, cuya singular forma evoca el sombrero que le da nombre. Este enclave natural añade un atractivo paisajístico a la devoción, haciendo del recorrido una experiencia tanto espiritual como visual.
La jornada comenzó con una oración y bendición en la parroquia, seguida de la marcha de los romeros. A mediodía, se realizó una pausa para el rezo del Ángelus en la venta El Frenazo, un momento que combina el fervor religioso con la alegría festiva. La comitiva continuará su camino hasta La Montera del Torero, donde la celebración se extenderá hasta el domingo, con el regreso a Los Barrios previsto para la tarde del mismo día.
Entre los asistentes al inicio de la romería se encontraban diversas autoridades municipales, incluyendo al alcalde de Los Barrios, así como representantes de la vida cultural y social. La presencia institucional subraya la importancia de esta tradición, que cada año renueva el espíritu colectivo de la comunidad y su conexión con el entorno natural.




