El suceso, ocurrido sobre las doce de la mañana, ha dejado a los vecinos consternados. Una residente, visiblemente afectada, lamentaba: “¡Es la droga, que los tiene locos!”. La frase resonaba mientras los restos mortales del atracador permanecían en la zona a la espera del levantamiento judicial. El individuo, que había trabajado en el campo, supuestamente había desarrollado problemas de adicción que lo llevaron a cometer actos delictivos, contando con múltiples antecedentes.
La plaza principal de Puerto Serrano, epicentro del incidente, fue rápidamente acordonada por la Guardia Civil y la Policía Local. Numerosas patrullas blindaron la zona mientras los agentes de la Judicial recogían pruebas y requisaban cámaras de vigilancia. La plaza, que aún lucía algunas guirnaldas, alberga dos sucursales bancarias; una de ellas fue el objetivo del atraco, mientras que la otra permaneció cerrada ante la tensión del momento.
“"Empezamos a escuchar como si fueran cohetes. Nunca había escuchado tiros de escopeta. Creía que era una fiesta o algo así, pero vimos que la gente estaba corriendo. Por instinto, cerramos la farmacia por si acaso podía desviarse hacia aquí."
El titular de la Farmacia María Magdalena relató cómo se vivieron los momentos del tiroteo. "Cuando subimos la verja ya todo estaba lleno de policías y guardias civiles", explicó, añadiendo que los empleados del banco le confirmaron que a uno de ellos le habían apuntado con la escopeta. El farmacéutico lamentó que sucesos como este empañen la imagen de un pueblo con "gente muy trabajadora y fiel a sus negocios".
David Heredia, vigilante de seguridad del Ayuntamiento de Puerto Serrano, destacó la rápida actuación de la Policía Local. "A las diez menos cuarto nos hemos dado cuenta que estaban robando en el banco. He avisado a la Policía Local, que se ha presentado rápidamente en el lugar", relató. Heredia y varios concejales actuaron para introducir a las personas que se encontraban en la plaza en el consistorio, facilitando la labor policial y garantizando la seguridad de los viandantes.
La rápida intervención de las fuerzas de seguridad y la decisión de refugiar a los ciudadanos en el Ayuntamiento fueron cruciales para evitar males mayores. La noticia ha generado preocupación entre los residentes, como John, un joven vecino, quien advirtió: "Estamos preocupados, esto no te lo esperas. Son cosas que nunca pasan y el miedo se apodera de la gente porque en esta parte de la plaza siempre hay mucha gente".




