La artista Vega se despide de su último trabajo, el elepé Ignis, este viernes en la sala La Riviera de Madrid. Tras más de dos décadas de trayectoria, la cantautora reflexiona sobre su compleja relación con la industria musical, marcada por batallas y desengaños desde su debut en 2003 con India.
Vega recuerda los inicios, cuando tras vender 200.000 copias del single 'Quiero ser tú' impuesto por Operación Triunfo, rechazó un proyecto que no le convencía. Su insistencia por trabajar con Paco Trinidad dio frutos, logrando un disco de oro y otro de platino con India, aunque lamenta que el máster se perdiera en un incendio selectivo en los almacenes de Vale Music.
La artista critica la negativa de la discográfica a reeditar India, Circular y Metamorfosis, álbumes que considera valiosos y que actualmente se venden a precios elevados en el mercado de segunda mano. Describe Circular como un "capítulo negro" debido a imposiciones de productores y la inclusión de temas ajenos, y revela que su reedición fue una condición para continuar con Universal, motivada por intereses económicos de la compañía.
A pesar de los conflictos, álbumes como Metamorfosis, con canciones como 'Mejor mañana', tuvieron buena acogida en las radiofórmulas y giras internacionales, aunque Vega sentía que el eslogan 'anticrisis' no se alineaba con su conciencia social. La relación contractual con Universal finalizó cuando la discográfica calificó su siguiente proyecto de "mierda", lo que la llevó a grabarlo de forma independiente en Los Ángeles con Sebastian Krys, para finalmente aliarse con Sony.
La nominación al Grammy Latino por La cuenta atrás le permitió colaborar con Carla Morrison y expandir su distribución en México, donde sus conciertos han tenido gran éxito. La canción 'Cracovia', muy esperada por su público, ha sido recuperada para su nuevo álbum, aunque finalmente retirada por no encajar musicalmente.
La creación de La Madriguera Records en 2013 para publicar Wolverines marcó un punto de inflexión, liberándola de las presiones de las radios y permitiéndole obtener los mejores resultados de su carrera. El álbum contó con colaboraciones de artistas como Arturo Sandoval, Budiño, Raphael y Carla Morrison.
Vega reitera su firme postura: "No me reconciliaré con ella (la industria) jamás". A pesar de que proyectos como La reina pez fueron "maltratados", el concierto del 5 de octubre de 2019 en Madrid la salvó y le devolvió la fe. El trabajo Mirlo blanco, escrito durante la pandemia, le causó un profundo malestar familiar y personal, llegando a cortar la gira y cambiar su equipo tras 17 años.
Actualmente, Vega se siente "pletórica" sobre el escenario, agradecida a su nuevo equipo por cuidar su autoestima y, sobre todo, al público que la ha apoyado durante 24 años. "Si he subsistido durante 24 años, ha sido gracias al público", afirma, reconociendo que su música canaliza penas y aviva alegrías.
Con el nuevo disco ya grabado y en proceso de mezcla, Vega se muestra cautelosa sobre la fecha de lanzamiento, pendiente de "reposarlo" y evaluar si "la industria" está en el momento adecuado para recibirlo. "Todos los mimbres están puestos para que así sea", concluye, dejando abierta la posibilidad de presentarlo pronto.




