Este año, el festival, organizado por la Hermandad de los Gitanos de Utrera, dedicará su homenaje al reconocido torero Morante de la Puebla, destacando su profunda conexión con el flamenco y la propia ciudad de Utrera. Este gesto subraya la histórica simbiosis entre el arte flamenco y la tauromaquia, dos pilares identitarios del municipio.
El encuentro cultural se desarrollará a partir de las 21:30 horas en el patio del Colegio Salesiano de Utrera, un escenario emblemático que espera recibir a numerosos aficionados procedentes de toda España.
El cartel artístico de esta edición presenta a figuras prominentes del flamenco actual. En el cante estarán Marina Heredia, Antonio Reyes y Jesús Méndez. El baile correrá a cargo de José Maya. El fin de fiesta contará con las actuaciones de Cancanilla de Málaga, Remache de Málaga, Manuela de Moya, Remedios Reyes y Rocío la Turronera. La presentación del evento estará a cargo de Juan Garrido, con Manolo Viera como mantenedor.
Las entradas para asistir al Potaje Gitano pueden solicitarse mediante mensaje de Whatsapp al número 608 05 24 77. Una parte de los fondos recaudados se destinará a la obra social de la Hermandad de los Gitanos de Utrera.
Desde su inicio en 1957, el Potaje Gitano de Utrera se ha consolidado como un referente de prestigio en el ámbito de los festivales flamencos en España. Combina la esencia del flamenco con la convivencia y la gastronomía tradicional, ofreciendo una noche cargada de arte y emoción.
La festividad nació hace casi 70 años como una comida de hermandad organizada por la Hermandad de los Gitanos de Utrera para celebrar el primer desfile de penitencia de la cofradía. El plato principal, un potaje de alubias blancas conocido como “potaje de frijones”, dio nombre a la celebración. Tras la comida, se ofrecía un espectáculo de cante y baile que evidenciaba el arte y la gracia de los gitanos de Utrera, con artistas de renombre como Fernanda y Bernarda, galardonadas con la Medalla de Plata de la Junta de Andalucía.
Esta fiesta, de carácter familiar, impulsó la creación de otros festivales flamencos en pueblos de Andalucía. A lo largo de su trayectoria, el Potaje Gitano ha sido escenario de grandes figuras del cante, el toque y el baile, afianzándose como un evento imprescindible en el calendario flamenco andaluz.




