El trabajo, cuyos resultados han sido publicados en la revista iScience, analiza cómo las células tumorales logran evadir el efecto de los fármacos antimitóticos. Estos medicamentos están diseñados para bloquear la división celular y provocar la muerte de las células cancerosas, pero su eficacia disminuye cuando estas logran superar dicho bloqueo.
La proteína hSpindly se localiza en la corona fibrosa del cromosoma, facilitando su enganche a los microtúbulos durante la mitosis. Según los expertos, esta proteína actúa como un componente dinámico que participa en la activación del control del huso, el sistema encargado de vigilar el correcto reparto de los cromosomas.
El estudio ha identificado que una modificación específica en el aminoácido treonina 552 permite a la proteína actuar como un interruptor preciso. Cuando este punto no se fosforila, la proteína pierde su capacidad para atraer a otras moléculas reguladoras, como Mad2, alterando la señal de control y permitiendo que las células tumorales sobrevivan al tratamiento.
Este hallazgo abre la puerta a considerar a hSpindly como un posible biomarcador o una futura diana terapéutica. La investigación se ha llevado a cabo exclusivamente mediante líneas celulares humanas cultivadas en laboratorio, sin el uso de modelos animales.




