El libro El sambenito. Historia cotidiana de la Inquisición, de un reconocido catedrático de Historia Moderna, ofrece una perspectiva novedosa sobre esta prenda infamante. La obra se centra en la vida cotidiana, las relaciones humanas y las delaciones vecinales durante la Inquisición, reconstruyendo el impacto social de estas prácticas.
El 'sambenito' era un hábito impuesto a los condenados por el Santo Oficio por diversas razones, principalmente por herejías como judaizar, islamizar o luteranizar. Su uso se documenta desde el primer auto de fe en Sevilla en 1481, y su estética variaba según la región y el tipo de pecado, incluyendo llamas para los condenados a la hoguera. Estos símbolos de infamia se mantuvieron hasta mediados del siglo XVIII.
“"La versión actual de lo que generaba la Inquisición con sus señalamientos es la red X. Es la más evidente y la más inquisitorial."
Más allá de la prenda física, el 'sambenito' se transformaba en una 'manteta' colgada en iglesias y catedrales, convirtiéndose en un gran cartel que dejaba una marca infamante que inhabilitaba a las familias durante generaciones. Esta práctica generaba miseria y desarraigo, y aunque muchos de estos símbolos desaparecieron a finales del siglo XVIII, su legado lingüístico perdura en expresiones como “tirar de la manta” o “colgar el sambenito”.
El experto subraya que la infamia y la calumnia siguen vigentes, especialmente en comunidades pequeñas y, de manera más notoria, en las redes sociales. Considera que plataformas como X son la versión contemporánea de los señalamientos inquisitoriales, donde los bulos y la cancelación social actúan como nuevas formas de estigmatización.




