El diestro fue trasladado de urgencia al Hospital Viamed Santa Ángela de la Cruz de Sevilla, donde fue sometido a una compleja intervención quirúrgica. La operación tuvo como objetivo reparar los daños causados por la herida, incluyendo la reconstrucción de los esfínteres, tras el percance ocurrido el pasado lunes en la plaza de toros de la Maestranza.
El parte médico emitido tras la cirugía detalló la seriedad de la lesión, describiendo una herida por asta de toro en el margen anal posterior con una trayectoria de aproximadamente 10 centímetros. Esta herida afectó parcialmente la musculatura esfinteriana anal y provocó una perforación de 1,5 centímetros en la cara posterior del recto.
Los cirujanos realizaron un lavado exhaustivo de la herida, procedieron a la reparación de la pared rectal y del aparato esfinteriano, y colocaron un drenaje aspirativo en el espacio postanal y retro rectal. El pronóstico inicial fue calificado como «muy grave», lo que impidió al torero continuar con la lidia y requirió su hospitalización inmediata.
Aunque su estado actual se reporta como estable, la evolución del torero sigue siendo crítica y requiere una vigilancia médica constante. Este incidente ha generado una profunda conmoción y preocupación en el ámbito taurino, suscitando numerosas muestras de apoyo y solidaridad desde diversos sectores de la sociedad. La afición y el público en general esperan con expectación nuevas noticias sobre su estado de salud, deseando una pronta recuperación.




