Jesús Devesa Molina, conocido por su vinculación a la Semana Santa y la cultura gaditana, así como por su labor en medios de comunicación y programas televisivos, se adentra en la novela histórica con su obra 'El escultor de almas'. El libro rescata la figura de Francisco Antonio Ruiz Gijón, el imaginero sevillano que dio forma al Santísimo Cristo de la Expiración.
La necesidad de contar la vida de Ruiz Gijón surgió durante la pandemia, impulsada por la curiosidad de explorar la leyenda del Cachorro más allá de lo conocido. Devesa Molina, quien también fue pregonero de la Semana Santa de Cádiz en 2016, buscó dar vida literaria a este personaje fascinante, cuya historia se convirtió en una novela biográfica de casi cuatrocientas páginas.
El autor considera a Ruiz Gijón un 'gran olvidado' del arte barroco, cuyo talento se vio mermado por circunstancias personales como la muerte temprana de su padre, un amor imposible y la pérdida de su primera hija. A pesar de estas dificultades, su obra logró devolverle un lugar destacado en la historia del arte.
Devesa Molina describe cómo, al estudiar la obra de Ruiz Gijón, descubrió la 'verdadera dimensión del personaje', intentando traducir en literatura la expresión de los ojos del Cachorro, que califica de 'pura literatura'.
La novela busca hacer justicia a la memoria de Ruiz Gijón, presentando no solo al artista detrás de imágenes sobrecogedoras, sino también al hombre marcado por las pérdidas y contradicciones de su tiempo. El autor subraya la importancia de comprender al hombre para comprender al artista.
El título 'El escultor de almas' surge de la profunda impresión que causan las obras de Ruiz Gijón, que parecen contener 'algo más' que la mera representación. El autor señala que la obra maestra del Cristo de la Expiración, conocido como el Cachorro, podría albergar el alma de Martín Vargas, el gitano trianero que le dio nombre.
El aspecto más sorprendente de la vida de Ruiz Gijón, según Devesa Molina, fue su capacidad para seguir creando a pesar de una trayectoria vital irregular, marcada por indisciplinas y crisis personales, pero que nunca le impidió recibir encargos.
El escritor aborda el reto de dar vida a una leyenda conocida, como la del Cachorro, con respeto hacia la tradición y los devotos. La novela se presenta como un 'juego literario con la historia', combinando datos históricos con imaginación y ficción para dialogar con la leyenda.
Se destaca la visión adelantada de Ruiz Gijón, comparando su audacia formal con la de artistas como Bernini, Picasso o Dalí. Obras como el paso del Gran Poder o la Divina Pastora de Santa Marina son ejemplos de su innovación, que cruzó 'una frontera' para crear algo 'destinado a convertirse en eterno'.
La novela también tiene una 'parte profundamente gaditana', reflejando los vínculos históricos entre Cádiz y Sevilla, especialmente durante el traslado de la Casa de la Contratación. Se mencionan personajes ficticios con guiños a la tierra natal del autor, como un mercante vejeriego.
Devesa Molina insiste en que 'El escultor de almas' no es una novela cofrade, sino histórica, con tramas de thriller y romance, apta para cualquier lector. Aspira a entretener, emocionar y despertar la curiosidad por la Sevilla barroca.
La idea principal que el autor desea que el lector retenga es que Ruiz Gijón fue un 'auténtico escultor de almas'. Su obra, con una personalidad singular e inconfundible, trasciende la mera representación para transmitir una emoción genuina, logrando que sus creaciones hayan sobrevivido al paso de los siglos.




