El conjunto sevillista, que disputaba su último amistoso antes del inicio de la competición oficial, presentó una alineación con varios de los jugadores que apuntan a ser titulares. La defensa contó con Juan Iglesias y Suazo en los laterales, y Sanganté y Kike Salas como centrales. En ataque, Isaac ocupó la punta, acompañado por Nico Guillén en la medular y Oso y Miguel Sierra en las bandas.
Fue precisamente Miguel Sierra quien abrió el marcador pasada la primera cuarto de hora con un espectacular zurdazo tras un buen control. El gol reflejaba la buena imagen del Sevilla, que plantó cara al Leverkusen con personalidad en los primeros 25 minutos.
Tras el parón de hidratación, el ritmo del partido decayó. El Sevilla intentó proteger su ventaja, mientras el Bayer Leverkusen aumentaba su control de la posesión, aunque sin generar ocasiones claras antes del descanso.
La segunda mitad trajo consigo cambios, incluyendo la entrada de Peque por Isaac y Fran González en la portería. El carrusel de sustituciones posterior desdibujó el encuentro, haciéndolo más abierto y menos reconocible.
El empate llegó con un remate de Patrik Schick a centro desde la izquierda. A pesar de las oportunidades de contraataque para el Sevilla, con Julio Díaz como protagonista por la banda izquierda, fue el Leverkusen quien selló la remontada. Una combinación sencilla permitió a Schick anotar su segundo gol y dar la victoria al equipo alemán.
La derrota deja al Sevilla FC con sensaciones encontradas. Si bien el equipo mostró una versión competitiva durante muchos minutos, el tramo final evidenció la necesidad de ajustar detalles antes del arranque liguero.




