Las próximas elecciones al Parlamento andaluz sitúan a Sevilla como un territorio de especial interés. En los comicios anteriores, el Partido Popular logró un resultado histórico al superar al PSOE en esta provincia por primera vez, obteniendo nueve escaños y el 40% de los votos. El PSOE, liderado por Juan Espadas, quien fuera alcalde de la capital, se quedó con cinco diputados.
En aquella ocasión, Vox se consolidó como la tercera fuerza con dos parlamentarios, mientras que las formaciones de izquierda Por Andalucía y Adelante Andalucía consiguieron un escaño cada una. Este precedente convierte a Sevilla en un punto neurálgico para la actual campaña electoral.
Los populares, que hace cuatro años lograron victorias en bastiones tradicionalmente socialistas como la capital y Dos Hermanas, aspiran a mantener y ampliar su ventaja. Para ello, destacarán la gestión del presidente andaluz Juanma Moreno, contrastándola con lo que describen como el abandono del Gobierno central en materia de infraestructuras. Por su parte, los socialistas, al igual que en otras provincias, centrarán su discurso en la defensa de la sanidad pública.
Vox dirigirá su atención al sector agrario sevillano, mientras que las coaliciones de izquierda se han fijado como objetivo principal frenar el avance de la ultraderecha en la región.




