La Gerencia de Urbanismo y Medio Ambiente del Ayuntamiento de Sevilla ha puesto en marcha un nuevo contrato para el suministro y colocación de 1.000 unidades de separadores de vías ciclistas. El objetivo es incrementar la seguridad y la visibilidad de una red que ya supone cerca del 10% de los desplazamientos totales en la ciudad.
Esta iniciativa, con un presupuesto de 91.100,90 euros (IVA incluido), responde al traslado de los carriles bici desde las aceras hacia la calzada, una estrategia alineada con las recomendaciones de la DGT y el Programa de la Bicicleta de Sevilla 2020. Busca reducir las interferencias con los peatones y consolidar la bicicleta como un medio de transporte urbano eficiente.
Los nuevos separadores destacan por su alta visibilidad, especialmente durante la noche. Fabricados en PVC 100% reciclado y reciclable, incorporan una pieza fotoluminiscente que se activa con luz solar o artificial y emite luz durante más de 12 horas. Además, cuentan con pintura blanca reflectante en sus extremos, haciéndolos visibles a más de 400 metros, lo que ayuda a proteger las vías ciclistas de la invasión de vehículos motorizados.
Actualmente, la red ciclista de Sevilla, que supera los 200 kilómetros, presenta hasta cuatro modelos distintos de separadores debido a las fases de construcción y pruebas. Con este contrato, se busca una mayor uniformidad, reemplazando los elementos deteriorados por un modelo estándar de 700 mm de longitud, 160 mm de ancho y 100 mm de alto.
La empresa adjudicataria dispondrá de un máximo de doce meses para completar el suministro e instalación. Los trabajos se distribuirán en diferentes puntos de la ciudad según las indicaciones técnicas, con un compromiso de ejecución de cinco días laborables por orden de suministro. Para asegurar la durabilidad, los separadores se fijarán al pavimento con tornillería de acero y resina epoxídica, y el contrato incluye una garantía de dos años.




