Un total de 27 perros han sido rescatados en San Fernando en lo que va de año. De ellos, 17 han regresado con sus familias gracias a la identificación por microchip o a la difusión en redes sociales municipales, mientras que los ocho restantes han sido adoptados tras ingresar en la residencia canina.
La concejala de Bienestar Animal, María José Foncubierta, ha subrayado la eficacia del protocolo municipal y la creciente implicación ciudadana. "Cada perro que consigue volver con su familia o encuentra un nuevo hogar representa un éxito colectivo", afirmó, destacando el trabajo para garantizar segundas oportunidades.
Foncubierta hizo un llamamiento a la ciudadanía para cumplir con la obligación legal de implantar el microchip y mantener actualizados los datos de las mascotas. "Un simple gesto puede evitar días de angustia y facilita enormemente que podamos localizar a sus propietarios en cuestión de horas", señaló.
El Ayuntamiento también anima a la adopción, promoviendo el conocimiento de los animales recogidos antes de comprar. "Adoptar salva vidas y transforma para siempre la vida de un animal y también la de la familia que lo acoge", comentó la edil.
Entre las historias de adopción destaca la de Caneli, una cachorra abandonada que encontró un hogar en una familia gaditana, y Barro, una American Staffordshire Terrier rescatada del fango, que fue adoptada por una familia de Barcelona a pesar de ser considerada potencialmente peligrosa.
El caso de Barro evidencia la dificultad de adopción de perros potencialmente peligrosos debido a requisitos legales y prejuicios raciales, haciendo de cada adopción de este tipo un éxito significativo que resalta la colaboración entre el Ayuntamiento, protectoras y familias.
Otras adopciones exitosas incluyen la de Levi, procedente del antiguo servicio de recogida de animales. El Ayuntamiento destaca el papel de protectoras como Trizas, Adógtame, Rompiendo Cadenas y Amores Perros en la difusión de casos y ofrecimiento de acogidas temporales.
El protocolo municipal de actuación inmediata, que incluye la difusión rápida de fotografías a través de redes sociales y canales de mensajería, ha reducido los tiempos de espera y aumentado el número de animales recuperados.
La concejala insistió en que el compromiso municipal va más allá de la recogida, ofreciendo atención veterinaria, alimentación y cuidados hasta que los animales regresan a sus hogares o encuentran una familia definitiva. "Nuestro objetivo es que ningún animal se sienta abandonado mientras depende del Ayuntamiento", afirmó.
Se recuerda la campaña de sensibilización sobre tenencia responsable de animales de compañía, enfocada en la importancia de recoger las deposiciones en espacios públicos para mejorar la convivencia.
Finalmente, se reitera el llamamiento a la identificación con microchip, la tenencia responsable y la adopción, "porque hay animales esperando una oportunidad y estamos convencidos de que muchos de ellos encontrarán la familia que merecen", concluyó María José Foncubierta.




