El inusual deshielo tardío en Sierra Nevada ha provocado que los embalses de la provincia de Granada acumulen un volumen de agua significativamente superior a la media. La presa de Rules, en particular, ha alcanzado casi el 100% de su capacidad, forzando su desembalse.
Esta situación, que se repite desde finales de mayo, ha llevado a la presa a verter grandes caudales de agua, que acaban en el río Guadalfeo y posteriormente en el mar, a la altura de Motril. Las imágenes de este fenómeno han circulado ampliamente en redes sociales.
A pesar de que la presa de Rules, finalizada en 2004, tiene usos oficiales como abastecimiento, riego y generación de electricidad, la falta de infraestructuras de canalización limita su utilidad práctica. Solo una pequeña parte se destina a abastecimiento, y el riego, especialmente en las zonas altas con 7.000 hectáreas de regadío, se ve comprometido.
La construcción de la presa ha estado marcada por controversias y sobrecostes, generando reproches entre partidos políticos y agricultores. Actualmente, el embalse cumple una función secundaria al llenar acuíferos de la Costa Tropical, garantizando reservas para el verano, cuando la población se triplica.




