A pesar de que el actual alcalde de Sevilla, José Luis Sanz, denunció públicamente en 2023 un "escandaloso abandono" en el cementerio de San Fernando, la situación de los restos humanos apilados en una zona de acceso libre no ha cambiado. Las fotografías tomadas recientemente muestran los huesos y ataúdes en las mismas condiciones que cuando se presentó la denuncia ante la Fiscalía, que posteriormente archivó el caso.
En la zona, que cualquiera puede visitar sin control alguno, se observan restos óseos sueltos y en bolsas, acumulados en una especie de fosa bajo una losa de hormigón con huecos a modo de respiraderos. La escena ha sido comparada con las catacumbas, pero con los restos "agolpados como si de basura se tratara", según describen los visitantes. Junto a los huesos, también se apilan ataúdes usados.
Antes de acudir a la Fiscalía, Sanz, entonces en la oposición, ya había denunciado la existencia de "cientos de restos humanos acumulados en una escombrera" y la localización de "nuevos restos humanos esparcidos". La denuncia formal, firmada por el portavoz del PP municipal Juan de la Rosa, solicitaba investigar un posible delito de profanación de cadáveres y criticaba la "falta de recursos y medios" para los empleados del camposanto.
La Fiscalía, sin embargo, no apreció infracción penal y archivó la denuncia en junio de 2023. Posteriormente, una investigación interna del Ayuntamiento, iniciada tras la denuncia del PP y que incluyó declaraciones de trabajadores del cementerio, también fue archivada en verano de 2023, ya bajo la alcaldía de Sanz.
El caso generó una fuerte polémica política entre PP y PSOE. Los populares criticaron la "imagen dantesca, vergonzosa, denigrante y horrible" de los restos sin identificar, mientras que el gobierno local socialista acusó a Sanz de "manipular" la situación al difundir imágenes de un osario general como si fueran restos a la vista del público. La situación de abandono del antiguo osario franquista no era nueva, con grietas estructurales detectadas desde 2013.




