El incidente, notificado por el Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif), ha provocado retrasos en los servicios que enlazan la capital con Andalucía. Aunque inicialmente se barajó la posibilidad de un robo de cable, la causa final ha sido un error en los sistemas de señalización de la infraestructura.
Esta interrupción coincide con la puesta en marcha de la segunda vía en el tramo de Álora, afectado anteriormente por un talud. Los trabajos de estabilización en esta zona han concluido tras mover 195.000 metros cúbicos de tierra y finalizar las instalaciones de electrificación y seguridad.
A pesar de las incidencias, la oferta ferroviaria se incrementa durante el periodo estival. Renfe ha ampliado las circulaciones semanales entre Málaga y Madrid, pasando de 166 a 174 servicios, lo que supone un aumento del 5,8% en el número de plazas disponibles.
Por su parte, la operadora Iryo también ha reforzado su programación comercial hasta el 31 de agosto, alcanzando un máximo de 14 frecuencias diarias en los días de mayor demanda, lo que añade 28 nuevas circulaciones semanales a la ruta.




