En el ámbito de los accidentes, la falta de comunicación por parte de los abogados puede agravar la angustia de las víctimas. Miguel Rodríguez Bianquetti, con más de veinte años de experiencia, ha construido su práctica profesional sobre la base de la transparencia y la disponibilidad, ofreciendo un servicio que contrasta con la práctica habitual de "silencio y abandono" que a menudo sufren los clientes.
Este letrado sevillano, licenciado en Derecho y colegiado con el número 13.656 por el Ilustre Colegio de Abogados de Sevilla, se ha especializado exclusivamente en responsabilidad civil y derecho de daños. Su dedicación a esta única área le permite un conocimiento profundo de las particularidades de atropellos, accidentes de moto, caídas en vía pública, siniestros con patinetes eléctricos y otros incidentes de tráfico.
A diferencia de otros despachos que pueden prometer resultados optimistas para captar clientes, Rodríguez Bianquetti se compromete a decir la verdad desde el primer contacto, incluso si son noticias difíciles de escuchar. Esta franqueza es fundamental para que las víctimas, a menudo en estado vulnerable, puedan tomar decisiones informadas sobre sus reclamaciones.
Conocedor de las tácticas de las compañías aseguradoras, como las ofertas a la baja o la dilación de plazos, el abogado trabaja para neutralizarlas. Su enfoque ha resultado en un 95% de casos resueltos favorablemente y en la mejora del 97% de las ofertas iniciales de las aseguradoras, a menudo recurriendo a la vía judicial cuando es necesario.
El despacho se encarga de todo el proceso, desde la evaluación del caso y la coordinación de peritos médicos hasta la negociación y litigio, permitiendo que el cliente se centre en su recuperación. La búsqueda de clínicas de rehabilitación adecuadas, cubiertas por la aseguradora contraria, es una gestión prioritaria.
Accidentalex, fundado por Miguel Rodríguez Bianquetti, opera bajo un modelo de "trabajo a éxito", donde los honorarios dependen de la obtención de una indemnización. En la mayoría de los casos, estos honorarios son cubiertos por las propias aseguradoras, eliminando barreras económicas para las víctimas. La primera consulta es gratuita y sin compromiso.
Casos notables incluyen una indemnización de más de 844.000 euros para una familia afectada por un accidente ferroviario, y otras cifras significativas para víctimas de accidentes de tráfico y laborales, demostrando la efectividad de su metodología.
Ante la limitación de los plazos de reclamación, que generalmente es de un año, Rodríguez Bianquetti enfatiza la importancia de buscar asesoramiento legal cuanto antes. Su consulta gratuita ofrece una evaluación honesta de las opciones disponibles, destacando su compromiso de "dar la cara" y decir la verdad en un sector a menudo criticado por la falta de respuesta.




