El incidente ocurrió el pasado lunes por la noche, cuando el torero, de 46 años, fue embestido por un toro de 512 kilogramos. El animal le propinó una cornada en la parte posterior, lo que requirió su traslado urgente a un centro hospitalario en la capital andaluza.
“"Fue una noche bastante dura. Es la cornada que más me ha dolido. Sentí un dolor inmenso y mucho miedo porque pensé que estaba sangrando mucho. Temí que pudiera haber alcanzado mis intestinos."
Según el parte médico, el torero sufrió una herida de aproximadamente 10 centímetros que afectó parcialmente los músculos del esfínter y provocó una perforación de 1,5 centímetros en la pared posterior del recto. Los médicos han implementado un ayuno estricto y alimentación intravenosa para proteger la herida y minimizar el riesgo de infección.
El suceso tuvo lugar en la plaza de toros de La Maestranza, donde el matador regresaba a los ruedos ante una plaza llena. El toro, de nombre Clandestino, lo lanzó contra la arena y lo pisoteó en la espalda. El torero, visiblemente dolorido, fue retirado del ruedo por sus compañeros y trasladado en ambulancia al hospital.




