El Teatro Lope de Vega de Sevilla cerrará la grada Paraíso durante la próxima Bienal de Flamenco, una decisión que ha provocado la respuesta del Partido Popular (PP) a las críticas de la oposición socialista. El portavoz municipal socialista, Antonio Muñoz, criticó la apertura «a medias» del recinto cultural, a lo que el equipo de gobierno de José Luis Sanz respondió señalando la «ruina» dejada por la anterior corporación.
Muñoz calificó de «auténtico despropósito» el cierre de la grada, subrayando que la seguridad «debe estar siempre por encima de cualquier otra consideración» y que el Ayuntamiento debe respetar los informes técnicos. El socialista atribuyó el anuncio de reapertura a la «improvisación habitual» del gobierno local, cuestionando que se anunciara la programación y se vendieran entradas sin haber comprobado previamente que todo el aforo podía utilizarse.
En respuesta, la delegada de Cultura del Ayuntamiento, Angie Moreno, recordó que «el despropósito fue dejar este teatro en la ruina durante ocho años sin invertir un solo euro en su mantenimiento». Según Moreno, al llegar al gobierno en mayo de 2023, se encontraron un teatro «insostenible» con informes técnicos contundentes sobre deficiencias de seguridad.
Moreno detalló una intervención integral que ha renovado infraestructuras esenciales, como la sala de dimmers, el sistema de sonorización, el elevador escénico y la instalación eléctrica, con una inversión que supera los 9,5 millones de euros. Explicó que la grada Paraíso se sustituirá por completo porque la seguridad «siempre está por encima de cualquier otra consideración».
La delegada concluyó que recuperar el Lope de Vega significa devolver a Sevilla un teatro «más moderno, más seguro y más accesible», y avanzó que se seguirán incorporando medidas de accesibilidad para hacerlo «un teatro para todos».




