La artista andaluza, en un momento cumbre de su carrera, ha colgado el cartel de "no hay billetes" para sus presentaciones en la capital malagueña. Gallego expresó su sorpresa por la rapidez con la que se vendieron las localidades, afirmando que "Málaga nunca defrauda".
Su espectáculo, titulado 'La última folclórica', ofrece una reinterpretación contemporánea de la copla, fusionando este género tradicional con elementos de jazz y electrónica. La cantante confiesa que la acogida del público andaluz ha sido "brutal", generando una gran expectación tanto entre los asistentes como en el ámbito cultural local.
“"Hemos dejado atrás todos los clichés, todo el encorsetamiento y la seriedad. Esta propuesta es la versión más actualizada de mí misma."
El objetivo principal de Gallego es acercar la copla a un público más amplio, incluyendo a las nuevas generaciones. Destaca la creciente presencia de jóvenes, familias y grupos que están redescubriendo el género en sus conciertos, lo que sugiere que el desconocimiento, más que el prejuicio, es el principal obstáculo para su difusión.
La obra también rinde homenaje a figuras icónicas de la copla como Rocío Jurado, Marifé de Triana y Concha Piquer, de quienes Gallego admira su capacidad de innovación. En escena, la artista incorpora elementos tradicionales como la bata de cola y la peineta, pero con una estética modernizada.
Actuar en el Teatro Cervantes tiene un significado especial para Laura Gallego, ya que es la primera vez que se presenta en este "emblema de la ciudad". Su conexión con Málaga se extiende a colaboraciones con artistas como Diana Navarro y proyectos vinculados a Antonio Banderas, además de mantener lazos con otros nombres de la escena malagueña.
Con una gira que se extenderá hasta 2027, Gallego se muestra sorprendida por la magnitud que ha alcanzado el proyecto, que continúa evolucionando en cada función. El título del espectáculo, 'La última folclórica', también es una llamada a la necesidad de un relevo generacional en la copla, buscando que el legado del género perdure a través de nuevas voces.




