La jornada inaugural de la Feria de Sevilla transcurrió con una coordinación fluida entre los dispositivos municipales y las administraciones implicadas. Una de las novedades destacadas fue la ampliación del horario de iluminación del Real hasta las 7:00 horas, una hora más que en la edición anterior, buscando mejorar la seguridad y la experiencia de los asistentes.
El transporte público experimentó un incremento generalizado, con 133.350 viajeros en las líneas de autobús que conectan con el Recinto Ferial, lo que representa un aumento del 8,2% respecto al Lunes de Alumbrado de 2025. Las líneas de Tussam, como la 3 Pino Montano-Bellavista y las circulares C1 y C2, fueron las más utilizadas, mientras que el Metro de Sevilla también registró un aumento del 5% en su afluencia.
En cuanto a la seguridad, el Centro de Control gestionó 647 incidencias. La Policía Local identificó a 131 personas y realizó seis detenciones, incluyendo una por un apuñalamiento en la calle del Infierno. Además, se realizaron 312 pruebas de alcoholemia, con cinco resultados positivos. Un hecho destacable fue el salvamento de una mujer de 48 años en el barrio de Triana gracias al uso de desfibriladores en vehículos policiales, lo que subraya la importancia de estos equipos y la formación del personal.
Los servicios de emergencia y asistencia sanitaria también tuvieron una jornada activa. La Cruz Roja atendió 126 asistencias, con solo 14 traslados hospitalarios. El 112 recibió 110 llamadas, calificando la noche como tranquila. Los Bomberos de Sevilla realizaron cinco intervenciones sin gravedad, y Protección Civil llevó a cabo 271 actuaciones de apoyo.
En el ámbito de la inspección y el control alimentario, se supervisaron 29 locales, resultando en el reajuste de 11 establecimientos a su licencia y la retirada de elementos sin autorización en otros tres. Se inspeccionaron 393 vehículos y se destruyeron 200.000 kilogramos de alimentos no aptos para el consumo, garantizando así la seguridad alimentaria en el recinto ferial.




